El Derecho de la Moda y el detrás de cámara de los movimientos Fast Fashion, Slow Fashion, Moda Sostenible y Upcycling

jueves, octubre 01, 2015



Por Annalucia Fasson Llosa
Artículo publicado en el blog Conexión ESAN de la 
Universidad de ESAN

Mientras que Estados Unidos se paralizó recientemente por el Fashion Week de New York, evento que reunió a los más destacados diseñadores del mundo, en el Perú la atención se centra en la nueva tendencia de moda denominada “Fast fashion” o “Moda rápida”.

De un tiempo a la fecha, el término “Fast fashion” ha venido siendo utilizado recurrentemente por los principales periódicos y revistas peruanas a través de artículos, reportajes y entrevistas. Sin embargo, este concepto tiene años de uso en el mercado mundial del retail. En el Perú recién se ha puesto de moda debido a la apertura de grandes marcas internacionales como Zara (2012), Forever 21 (2014) y en mayor medida con H&M (2015). El próximo año, con la llegada más marcas de prestigio mundial (una de ellas Uniqlo), su empleo será más recurrente por lo que es preciso ahondar más en esta tendencia para saber de sus implicancias en el sector.

¿Qué es Fast fashion?

Haciendo una analogía con la comida, así como existe una corriente del Fast food o “Comida Rápida”, el Fast fashion es la manera de producir en serie y de forma rápida la ropa. Se trata del lanzamiento de, por lo menos, 15 colecciones al año, basadas en las recientes tendencias presentadas en los Fashion weeks más importantes del mundo, las cuales son diseñadas y manufacturadas rápidamente permitiendo al consumidor acceder a las tendencias de moda en tiempo recórd, satisfaciendo su necesidad de  acceder a lo que dicta la moda en ese minuto.

Estos diseños se venden a bajo precio o low cost a pesar de que están inspirados en las últimas tendencias. Otra característica es que las colecciones son exhibidas por pocas semanas con el propósito de fomentar el consumo y hacer que la gente se vuelva adicta a la compra de prendas, calzados y accesorios, las mismas que presentan una alta rotación.

Algunos consideran que el Fast fashion vulnera los derechos de autor, dado que algunos retailers copian sus diseños de prendas, calzados y accesorios que tienen éxito en el mercado. Estas imitaciones son producidas en serie y vendidas a un precio más accesible que los modelos originales por su menor calidad. No obstante, las grandes marcas internacionales como Zara y H&M, que pertenecen a este movimiento, realizan procesos creativos e innovadores para evitar recurrir a las imitaciones contratando a diseñadores propios que buscan una nueva interpretación del modelo original, inclusive, se han dado el lujo de contratar a grandes diseñadores como Karl Lagerfield (en el caso de H&M) para realizar colecciones cápsula de nivel, quienes siguen este movimiento coinciden con la opinión de la actriz e ícono de moda y estilo Sarah Jessica Parker que señala: “La moda no es un lujo, es un derecho”.

Retomando con la analogía de la comida, así como al Fast food se le contrapone la corriente del Slow food y la comida orgánica, en la moda pasa algo similar. En los últimos años ha aparecido un movimiento denominado Slow fashion o Moda Lenta que busca hacer frente a la tendencia de la ropa rápida.

¿Qué es el Slow Fashion?

El Slow fashion o Moda Lenta es una corriente que promueve el concepto del “desestresarte” del lanzamiento de las temporadas en las colecciones, produciendo una colección de manera “atemporal” o “clásica” que se asocie al concepto de “No Season”. 

Este consiste en adquirir los productos en el momento que se necesiten, primando la calidad sobre la cantidad y la exclusividad. Lo que se busca es lograr que los productos que se fabrican sean duraderos en el tiempo promocionando una conciencia de consumo, es decir, pensar conscientemente en nuestras decisiones de compra. Su máximo exponente es la marca italiana Slowear.

De la mano de los movimientos Fast Fashion y Slow fashion también crece el de Moda Sostenible o Sustentable, el cual consiste en que los diseñadores produzcan de manera no contaminante sus productos, cuidando el medio ambiente (eco-friendly), reduciendo el uso de energía, agua y emisiones de carbono (bonos por carbono). En el Perú esta tendencia se da por medio de las certificaciones ambientales o los estudios de impacto ambiental que se requieren para que una empresa o fábrica pueda operar. Asimismo, el desarrollo de la Moda Sostenible en Perú se basa en la utilización de materia prima orgánica como nuestro algodón pima o la lana de la alpaca, por poner dos ejemplos.

Cabe precisar que este movimiento incluye también el aspecto social, que surge como respuesta al abuso cometido por talleres en donde se contrataba a obreros en condiciones irregulares laborales. Un ejemplo de ello es lo sucedido en Bangladesh donde en el 2013, a raíz del derrumbe en las fabricas textiles ubicadas en el edificio Rana Plaza en donde murieron más de 1000 personas, se descubrió que muchos trabajadores eran niños, inmigrantes y que vivían en condiciones infrahumanas. Es así que, el 24 de abril del 2015 se celebró el Fashion Revolution Day reivindicando y exigiendo a las empresas manufactureras que contraten a su personal con las condiciones mínimas de trabajo, conforme se establece tanto en la Declaración Universal de los Derechos Humanos como en el Pacto de las Naciones Unidas oponiéndose a contratar a personas de manera forzada o en contra del trabajo infantil en condiciones abusivas.

En la actualidad, se encuentran en pleno auge empresas conocidas como Marcas Green, las mismas que fomentan el cuidado del medio ambiente y el consumo de productos orgánicos, implementando una serie de estrategias de sostenibilidad en las áreas del diseño y producción, siendo sus principales exponentes las marcas de lujo Stella McCartney y Katharine Hamnett. Estas compañías profesan ideales medioambientales y éticos, usando materiales orgánicos y procesos ecológicos. Sin embargo, como consumidores hay que tener cuidado porque existen algunos diseñadores que también utilizan el termino “sostenible” de manera engañosa o Greenwashing, es decir, usan afirmaciones falsas diciendo que son empresas ecologistas para promocionar sus productos cuando en realidad no lo son, lo cual puede constituir una publicidad engañosa susceptible de una denuncia ante Indecopi.

Finalmente, se está empezando a usar un nuevo término que es el Upcycling o súper reciclaje, el mismo que consiste en reciclar elementos antiguos o en desuso, transformarlos u otorgarle otro uso y utilidad cómo dándoles una segunda vida y, por qué no, un nuevo valor con la finalidad de ser vendido como un producto final a un precio a valor de mercado. Actualmente se utiliza, no sólo  en prendas de vestir sino en el diseño de las joyas, en la decoración y el diseño de interiores.

Como se ha podido apreciar, la llegada de distintas marcas internacionales al Perú ha traído consigo la introducción de diversos movimientos  de la moda como el Fast Fashion, el Slow fashion, la Moda sostenible o el Upcycling. Independientemente de las preferencias que se pueda tener por uno de estos movimientos, resulta importante que las personas que trabajan en el sector de la moda y retail en el Perú entiendan mejor en qué consisten ya que reflejan las necesidades de diversos grupos de consumidores, quienes a través de su compra dan muestras de su personalidad, conducta y valores.

Tú, ¿con cuál de los movimientos te identificas?


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